Convencidos, pero no convertidos

“No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos.”
Mateo 7:21
Cuando pensamos en resistencia o rebelión, imaginamos algo evidente: alguien rechazando a Dios o abandonando la fe.
Y puede ocurrir así.
Una persona puede conocer lo que Dios demanda y aun así negarse a someterse porque Su voluntad entra en conflicto con la suya.
Pero existe otra resistencia más difícil de identificar: la resistencia silenciosa.
Externamente todo parece estar bien. La persona escucha acerca de Dios y aparenta estar de acuerdo con Él, pero solo mientras Su Palabra no interfiera con la vida que desea vivir.
Entonces comienza una selección peligrosa.
Recibe con agrado mensajes sobre amor, esperanza y bendición, pero cierra sus oídos cuando Dios habla de arrepentimiento, santidad, obediencia o advertencia.
Su resistencia no siempre dice: “No creo en Dios”.
A veces simplemente omite aquello de Dios que no quiere obedecer.
Y hay algo aún más serio: no todos los que resisten la verdad abandonan la iglesia.
Algunos permanecen dentro.
Pueden bautizarse, congregarse, cantar, servir, escuchar sermones, aprender doctrina y usar nuestro vocabulario. Pueden experimentar muchas manifestaciones externas de la vida cristiana sin haber experimentado una verdadera regeneración.
Jesús mismo advirtió que no todo el que lo llama “Señor” necesariamente le pertenece.
Por eso nuestra seguridad no puede descansar en cuánto tiempo llevamos congregándonos, cuánto conocemos, cuánto servimos o cuántas experiencias cristianas hemos acumulado.
La pregunta es más profunda:
¿La verdad de Dios solamente me ha convencido o Cristo realmente ha transformado mi vida?
Porque existe una diferencia eterna entre conocer el lenguaje del evangelio y haber nacido de nuevo.
Podemos estar convencidos, pero no convertidos.
Para reflexionar
¿Hay verdades bíblicas que recibo con alegría y otras que ignoro porque interfieren con la manera en que quiero vivir?
¿Mi confianza espiritual descansa en actividades externas o puedo reconocer evidencias de que Cristo está transformando mi corazón?
Oración
Señor, examina nuestro corazón. No permitas que confundamos actividad cristiana con verdadera transformación. Muéstranos las áreas donde resistimos Tu voluntad y danos un corazón humilde y dispuesto a obedecerte. Que no solo conozcamos el evangelio, sino que su poder transformador sea evidente en nosotros. Amén.
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