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Cerca de la verdad, pero con un corazón no recto
“No tienes parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios.” Hechos 8:21 Simón era un hechicero conocido en Samaria. Durante años había disfrutado de la atención que recibía. Pero un día llegó Felipe predicando a Cristo. Simón escuchó el evangelio, creyó, fue bautizado y comenzó a acompañar a Felipe. Hechos 8:13 dice que estaba asombrado por las señales y milagros que veía. Externamente, todo parecía indicar un cambio. Escuchó. Creyó. Se baut

Orlando Rodríguez Fonseca
hace 5 horas2 min de lectura


Convencidos, pero no convertidos
“No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos.” Mateo 7:21 Cuando pensamos en resistencia o rebelión, imaginamos algo evidente: alguien rechazando a Dios o abandonando la fe. Y puede ocurrir así. Una persona puede conocer lo que Dios demanda y aun así negarse a someterse porque Su voluntad entra en conflicto con la suya. Pero existe otra resistencia más difícil de identificar: la

Orlando Rodríguez Fonseca
hace 1 día2 min de lectura


Cuando conocer no es suficiente
“Profesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan…” Tito 1:16 Cuando pensamos en la apostasía, generalmente imaginamos su etapa más evidente: alguien que abandona la fe, rechaza aquello que antes profesaba creer o se rebela abiertamente contra Dios. Pero existe una realidad detrás de la apostasía que no debemos pasar por alto. Es posible conocer mucho acerca de Dios sin haber sido transformados por ese conocimiento. Podemos conocer historias bíblicas, explicar doctri

Orlando Rodríguez Fonseca
hace 2 días2 min de lectura


Una palabra que no debemos olvidar
“Ahora quiero recordarles a ustedes, aunque ya definitivamente saben todas las cosas…” Judas 1:5 Hay palabras que, con el paso del tiempo, comienzan a desaparecer de nuestro vocabulario. La cultura cambia, nuestra manera de hablar cambia y términos que antes eran comunes comienzan a parecernos antiguos, incómodos o demasiado fuertes. La iglesia tampoco está exenta de esa realidad. Hay palabras bíblicas que cada vez escuchamos menos: pecado, justificación, santidad… apostas

Orlando Rodríguez Fonseca
hace 3 días2 min de lectura


Pelea la batalla correcta
“…exhortándoos a que contendáis ardientemente por la fe que de una vez para siempre fue entregada a los santos.” Judas 1:3 La fe ha sido entregada. La verdad debe ser guardada. El error debe ser discernido. Y el creyente está llamado a contender. Pero existe otro peligro: aprender a detectar el error y terminar viendo herejías en todas partes. En la era de los reels, un fragmento de treinta segundos puede bastar para emitir un veredicto: “Hereje.” “Apóstata.” “Falso maestro

Orlando Rodríguez Fonseca
hace 6 días2 min de lectura


El evangelio no necesita actualización
“…por la fe que de una vez para siempre fue entregada a los santos.” Judas 1:3 Estamos acostumbrados a las actualizaciones. Nuestros teléfonos, aplicaciones y algoritmos cambian constantemente. Vivimos en una cultura que suele pensar que lo nuevo es mejor. Y podemos comenzar a pensar igual acerca de nuestra fe. Pero Judas dice que debemos contender por “la fe que de una vez para siempre fue entregada a los santos”. “La fe” aquí se refiere a las verdades del evangelio reve

Orlando Rodríguez Fonseca
10 sept2 min de lectura


Contender sin ser contenciosos
“…exhortándoos a que contendáis ardientemente por la fe que de una vez para siempre fue entregada a los santos.” Judas 1:3 Judas no solo identifica el peligro. También nos dice cómo responder: “Contendáis ardientemente por la fe.” La expresión comunica una lucha intensa, como la de un atleta que emplea todas sus fuerzas. La verdad merece nuestro esfuerzo. Pero hay una distinción importante: Judas nos manda a contender por la fe, no a ser contenciosos con las personas. Pod

Orlando Rodríguez Fonseca
9 sept2 min de lectura


Cuando callar deja de ser una opción
“...me ha sido necesario escribiros amonestándoos a que contendáis ardientemente por la fe que de una vez para siempre ha sido dada a los santos.” Judas 1:3 Judas tenía otros planes. Su intención era escribir acerca de la “común salvación”, pero algo cambió. La iglesia era amenazada por el error y Judas sintió una urgencia que no podía ignorar. Imaginemos a un médico preparado para hablar sobre buena alimentación. Minutos antes de comenzar, recibe la noticia de que el agua

Orlando Rodríguez Fonseca
8 sept2 min de lectura


El peligro del “scroll” espiritual
“Amados, por el gran empeño que tenía en escribirles acerca de nuestra común salvación, he sentido la necesidad de escribirles exhortándolos a contender ardientemente por la fe que de una vez para siempre fue entregada a los santos.” Judas 1:3 Vivimos en la era del consumo rápido. Abrimos nuestros teléfonos y, en segundos, aparecen videos, opiniones, enseñanzas y mensajes diseñados para captar nuestra atención. El algoritmo aprende lo que nos gusta y termina mostrándonos má

Orlando Rodríguez Fonseca
7 sept2 min de lectura


BENDECIDOS
“Misericordia, paz y amor les sean multiplicados.” Judas 1:2 Llegamos a la última verdad de nuestra identidad. Somos llamados, amados, guardados y también bendecidos. Judas menciona tres bendiciones: misericordia, paz y amor. Pero una palabra las abraza a todas: “Multiplicados.” Judas no desea que tengamos apenas un poco de misericordia, algo de paz y suficiente amor para sobrevivir. Su oración es que estas bendiciones sean multiplicadas. Dios conoce lo que necesitaremos e

Orlando Rodríguez Fonseca
4 sept2 min de lectura


GUARDADOS
“…guardados para Jesucristo.” Judas 1:1 Después de decirnos que somos llamados y amados, Judas añade otra verdad acerca de nuestra identidad: Somos guardados. La palabra comunica la idea de vigilar, cuidar y preservar con atención. No se trata de proteger algo casualmente, sino de cuidar aquello que se considera valioso. Esta verdad será fundamental en una carta que pronto hablará de falsos maestros, engaño y apostasía. ¿Cómo podemos permanecer firmes en medio de tanta c

Orlando Rodríguez Fonseca
3 sept2 min de lectura


AMADOS
“A los… amados en Dios Padre…” Judas 1 Después de recordarnos que somos llamados, Judas añade una segunda verdad acerca de nuestra identidad: Somos amados. Esto es especialmente importante porque Judas está a punto de hablar de apostasía, falsos maestros, inmoralidad, engaño y juicio. Sin embargo, antes de mostrarles todo lo que está ocurriendo alrededor, les recuerda algo que permanece firme: Lo que sucede a tu alrededor no cambia lo que Dios ha determinado acerca de ti:

Orlando Rodríguez Fonseca
2 sept2 min de lectura


LLAMADOS
“A los llamados…” Judas 1:1 La primera palabra que Judas utiliza para describir al creyente es “llamados”. Antes de hablar de falsos maestros, apostasía o de contender por la fe, Judas quiere que recordemos algo fundamental: Dios nos llamó. Este llamado atraviesa toda la Escritura. Jesús dijo: “Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados” (Mateo 11:28). Y casi al terminar la Biblia todavía escuchamos: “El Espíritu y la esposa dicen: Ven” (Apocalipsis 22:17). Cada

Orlando Rodríguez Fonseca
1 sept2 min de lectura


RECUERDA QUIÉN ERES
Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Jacobo, a los llamados, amados en Dios Padre y guardados para Jesucristo: Misericordia, paz y amor les sean multiplicados. Judas 1:1–2 Hace algún tiempo escuché la historia de un hombre que perdió su cartera. Lo que más le preocupaba no era el dinero, sino su identificación. Alguien le preguntó: “¿Tiene alguna identificación que demuestre quién es usted?” La pregunta parecía extraña. Él sabía quién era. Su nombre y su historia seguían

Orlando Rodríguez Fonseca
31 ago2 min de lectura


CUANDO EL BARRO RESISTE AL ALFARERO
“Pero ahora, oh Señor, Tú eres nuestro Padre; nosotros el barro, y Tú nuestro alfarero; obra de Tus manos somos todos nosotros.” — Isaías 64:8, NBLA Dios estaba llamando, pero el pueblo no quería escuchar. Les ofrecía la oportunidad de volver, de ser transformados y de vivir conforme a Su propósito. Sin embargo, ellos habían decidido algo diferente: “Seguiremos nuestros propios planes.” Ahí encontramos una tensión que también puede aparecer en nuestro corazón: el barro re

Orlando Rodríguez Fonseca
21 ago2 min de lectura


CUANDO INSISTIMOS EN NUESTROS PLANES
“Pero ellos dirán: ‘Es en vano; porque vamos a seguir nuestros propios planes, y cada uno de nosotros obrará conforme a la terquedad de su malvado corazón’.” — Jeremías 18:12, NBLA A estas alturas, una pregunta ya ha sido contestada: ¿Puede el Alfarero rehacer la vasija? Sí. Jeremías lo vio con sus propios ojos. La verdadera pregunta ahora es otra: ¿estará dispuesto el pueblo a escuchar la voz del Alfarero? Dios les había advertido acerca de las consecuencias de sus cami

Orlando Rodríguez Fonseca
20 ago2 min de lectura


TODAVÍA PUEDES VOLVER
“Pero si esa nación contra la que he hablado se vuelve de su maldad, me arrepentiré del mal que pensaba traer sobre ella.” — Jeremías 18:8, NBLA Dios no terminó Su explicación en la casa del alfarero diciendo simplemente: “Yo soy el Alfarero y ustedes son el barro.” Había algo más que Israel necesitaba escuchar. Dios les advirtió que tenía poder para “arrancar, derribar y destruir”. Sin embargo, inmediatamente abrió una puerta: “Si esa nación… se vuelve de su maldad…” ¡A

Orlando Rodríguez Fonseca
19 ago2 min de lectura


EN MANOS DEL SOBERANO
“Tal como el barro en manos del alfarero, así son ustedes en Mi mano, casa de Israel.” — Jeremías 18:6, NBLA Jeremías había observado en silencio. Había visto al alfarero, el barro y la rueda. Había contemplado cómo una vasija se echaba a perder y cómo el alfarero volvía a trabajar con ella. Ahora Dios le explica el significado de aquella escena: El Alfarero representa a Dios y el barro representa a Su pueblo. Israel necesitaba recordar una verdad que fácilmente nosotros

Orlando Rodríguez Fonseca
18 ago2 min de lectura


TODAVÍA EN SUS MANOS
“Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió a hacer de ella otra vasija, según le pareció mejor al alfarero hacerla.” — Jeremías 18:4, NBLA Dios envió a Jeremías a la casa del alfarero con una instrucción sencilla: “Desciende… y allí te haré oír Mis palabras.” Jeremías obedeció y encontró al alfarero trabajando sobre la rueda. Todo parecía transcurrir con normalidad hasta que ocurrió algo inesperado: la vasija se echó a perder

Orlando Rodríguez Fonseca
17 ago2 min de lectura


EN LAS MANOS DEL ALFARERO
“Entonces descendí a casa del alfarero, y allí estaba él, haciendo un trabajo sobre la rueda.” — Jeremías 18:3, NBLA Después de ser recogido, limpiado, humedecido y amasado, finalmente el barro llega a la rueda. El alfarero lo coloca en el centro, pone sus manos alrededor de él y comienza a darle forma. Todo lo que ocurrió antes estaba preparando el barro para este momento. Y quizás esa sea una buena imagen para recordar nuestra vida con Dios: somos una obra que todavía e

Orlando Rodríguez Fonseca
14 ago2 min de lectura
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