Cuando callar deja de ser una opción

“...me ha sido necesario escribiros amonestándoos a que contendáis ardientemente por la fe que de una vez para siempre ha sido dada a los santos.”
Judas 1:3
Judas tenía otros planes.
Su intención era escribir acerca de la “común salvación”, pero algo cambió. La iglesia era amenazada por el error y Judas sintió una urgencia que no podía ignorar.
Imaginemos a un médico preparado para hablar sobre buena alimentación. Minutos antes de comenzar, recibe la noticia de que el agua de la ciudad ha sido contaminada.
¿Debería continuar como si nada hubiera ocurrido?
Por supuesto que no.
Hay peligros que exigen cambiar la agenda.
Eso ocurrió con Judas. Ya no era momento de celebrar la fe que compartían. Era necesario defenderla.
Judas no escribe porque disfrute la controversia. Su contienda nace del amor por la iglesia.
Esa misma urgencia debe despertarnos hoy.
Vivimos rodeados de contenido cristiano. Podemos pasar de una predicación a otra y de un reel a otro sin detenernos a examinar lo que escuchamos.
Así corremos el peligro de convertirnos en consumidores espirituales.
El consumidor pregunta: “¿Me gustó?”
El discípulo pregunta: “¿Es verdad?”
El consumidor busca lo que lo anima y confirma lo que desea escuchar. El discípulo entiende que la voluntad de Dios no es simplemente hacerlo sentir bien.
“Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación…”
1 Tesalonicenses 4:3
Dios no nos llamó solamente a consumir contenido cristiano. Nos llamó a ser transformados.
Pablo nos recuerda que debemos vestirnos con toda la armadura de Dios, porque existe una batalla real y un enemigo que procura desviarnos (Efesios 6:11–13).
Un soldado no puede dormir durante su guardia.
De la misma manera, el creyente no puede entregar su discernimiento al algoritmo ni permitir que una pantalla decida quién lo discipula.
No toda frase conmovedora es verdad. No toda predicación viral es sana doctrina. No todo mensaje que nos hace sentir bien nos conduce a la santidad.
Quizás necesitamos recuperar la urgencia de Judas.
Hay momentos en los que callar deja de ser una opción; momentos en los que amar la verdad exige defenderla y amar a la iglesia exige advertirle.
¿Estamos simplemente consumiendo o estamos discerniendo?
Preguntas para reflexionar
Cuando escucho una predicación o consumo contenido cristiano, ¿mi criterio es cuánto me gustó o cuánto se ajusta a la Palabra de Dios?
¿Hay alguna enseñanza que he aceptado porque me agrada, pero que necesito examinar a la luz de las Escrituras?
Oración
Señor, gracias por darnos Tu Palabra como verdad segura. Perdónanos cuando buscamos solo lo que nos agrada y evitamos lo que nos confronta. Danos amor por Tu verdad, deseo de santidad y discernimiento para reconocer el error. Concédenos valentía para permanecer firmes y sabiduría para defender la fe con amor. Ayúdanos a permanecer firmes entre tantas voces que compiten por nuestro corazón. En el nombre de Jesús, amén.
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