El peligro del “scroll” espiritual

“Amados, por el gran empeño que tenía en escribirles acerca de nuestra común salvación, he sentido la necesidad de escribirles exhortándolos a contender ardientemente por la fe que de una vez para siempre fue entregada a los santos.”
Judas 1:3
Vivimos en la era del consumo rápido.
Abrimos nuestros teléfonos y, en segundos, aparecen videos, opiniones, enseñanzas y mensajes diseñados para captar nuestra atención. El algoritmo aprende lo que nos gusta y termina mostrándonos más de lo mismo.
Este hábito no solo afecta cómo consumimos entretenimiento. También puede afectar cómo consumimos contenido espiritual.
Podemos escuchar predicadores, fragmentos de sermones y consejos cristianos sin detenernos a preguntar: ¿Esto es bíblico?
Judas escribió a una iglesia que enfrentaba un peligro parecido, aunque sin pantallas ni redes sociales. Algunas personas se habían introducido entre los creyentes y estaban distorsionando la verdad.
Ahí está el peligro.
El error casi nunca llega diciendo: “Soy una mentira”.
Con frecuencia llega acompañado de palabras cristianas, emociones legítimas, versículos fuera de contexto y afirmaciones que suenan suficientemente correctas para no despertar sospechas.
A veces contiene mucho de verdad y apenas una pequeña distorsión. Pero una pequeña cantidad de veneno sigue siendo veneno.
En los días de Judas, estas ideas entraban mediante personas que infiltraban las comunidades cristianas. Hoy pueden llegar directamente a nuestras manos desde una pantalla.
El medio cambió. La estrategia no.
Por eso Judas no llama a los creyentes a vivir asustados, sino despiertos.
Nos exhorta a contender por la fe entregada una vez para siempre al pueblo de Dios. Nuestra fe no puede depender de lo que aparece en nuestro feed, de lo que se hace viral o de quién comunica un mensaje de manera más atractiva.
Nuestro criterio sigue siendo la Palabra de Dios.
No todo lo que emociona edifica. No todo lo que inspira es verdad. No todo lo que lleva el nombre de Cristo representa fielmente a Cristo.
En un mundo diseñado para que sigamos deslizando la pantalla, Judas nos invita a hacer lo contrario: detenernos, discernir y volver a la verdad.
Preguntas para reflexionar
¿Estoy evaluando el contenido cristiano que consumo a la luz de la Escritura, o lo acepto porque me emociona, me gusta o viene de alguien que admiro?
¿Qué puedo hacer esta semana para permitir que la Palabra de Dios tenga más influencia sobre mi pensamiento que el contenido de mis redes sociales?
Oración
Señor, gracias porque nos has dado Tu Palabra para guiarnos en medio de tantas voces. Danos discernimiento para reconocer aquello que parece verdadero, pero puede alejarnos de Ti. Líbranos de una fe superficial que acepta todo sin examinarlo. Ayúdanos a amar Tu verdad, conocerla y permanecer firmes en ella. Que ninguna voz, tendencia o algoritmo tenga más autoridad sobre nuestro corazón que Tu Palabra. En el nombre de Jesús, amén.
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